
Un año más la comunidad católica de Santiago Papasquiaro celebra el famoso milagro, en el que, en 1766, la imagen del Señor del Santo Entierro, sudó por más de dos horas, copiosas gotas de agua que luego se convertían en sangre. El suceso ocurrió frente a las autoridades y pobladores de aquél tiempo, por lo que se conserva un testimonio judicial para tal evento sobrenatural.
La celebración de este 2025 destacó por la multitudinaria procesión que acompañó a la imagen por las calles principales de la ciudad. Contingentes integrados por las diferentes cofradías, movimientos, parroquias y feligreses estaban intercalados por la tradicional música de banda.
Al llegar a nuevamente al templo de Santiago Apóstol, la imagen fue recibida con destellos de pirotecnia, la banda, los aplausos y una danza de matachines.
Ya dentro, hombres y mujeres, entraban de rodillas para acercarse a la imagen y venerarla. Este acto se presentó por casi dos horas, en las que la banda no dejó de tocar. Posteriormente se celebró la misa, en la que se contó con sacerdotes de toda la región.
Al finalizar los eventos religiosos, la fiesta se traslada al atrio del templo, donde la gente ya esperaba el acostumbrado espectáculo de pirotecnia. Castillos, toritos y mojigangas fueron el eje de la diversión y la convivencia entre familias santiagueras.
















